Sesgos cognitivos y heurísticas
Las heurísticas son simplificaciones normales con las que la mente ahorra esfuerzo. El sesgo surge donde el atajo lleva a un juicio sistemáticamente erróneo. Los nombres de abajo ayudan a notar el atajo y comprobarlo.
Estos nombres ayudan a observar cómo la mente toma atajos rápidos al juzgar a personas, eventos y probabilidades. Las heurísticas son simplificaciones normales; el sesgo aparece cuando el atajo lleva a un juicio sistemáticamente erróneo. Un pensamiento aislado no es un diagnóstico ni un rasgo de personalidad.
Un catálogo de 12 sesgos cognitivos y heurísticas. Cada uno no es un diagnóstico ni un rasgo de personalidad, sino una invitación a comprobar con calma si un atajo rápido lleva a un juicio erróneo.
Efecto de anclaje
El primer número o estimación que aparece, aunque sea al azar, desplaza los juicios posteriores hacia él.
Efecto de encuadre
Una misma decisión se valora de modo distinto según cómo se formulen sus consecuencias — como ganancia o como pérdida.
Efecto foco
Parece que los demás notan y juzgan nuestros errores y apariencia mucho más de lo que realmente hacen.
Efecto halo
Una cualidad llamativa de una persona (apariencia, éxito, encanto) colorea la valoración de todas sus demás cualidades en la misma dirección.
Error fundamental de atribución
Las acciones ajenas se explican por el carácter, y las propias por las circunstancias; el mismo comportamiento en uno mismo y en otro recibe causas distintas.
Falso consenso
Se sobreestima la proporción de personas que comparten nuestras opiniones, hábitos o reacciones; «todos lo hacen» — donde «todos» somos nosotros y nuestro círculo.
Heurística de disponibilidad
La probabilidad o frecuencia de un evento se juzga por la facilidad con que acuden a la mente ejemplos vívidos.
Heurística de representatividad
La pertenencia a una categoría o una probabilidad se juzga por cuánto se parece la descripción a la imagen típica de esa categoría.
Ilusión de transparencia
Parece que el estado interno — ansiedad, irritación, alegría — resulta obvio para los demás, aunque por fuera se muestra mucho menos.
Sesgo de confirmación
Se busca y se nota lo que confirma una opinión ya formada, mientras que lo que la desmiente pasa desapercibido o se desvaloriza.
Sesgo del superviviente
La conclusión se saca de quienes «sobrevivieron» o lograron el resultado, sin tener en cuenta a quienes actuaron igual pero no lo alcanzaron.
Sesgo retrospectivo
Una vez conocido el resultado, parece que era obvio de antemano, aunque antes del evento el pronóstico era incierto.