Relajación muscular progresiva
Método de Jacobson: tensar y soltar los músculos por turnos. Suelta el tono corporal y, tras él, se calma la mente.
La ansiedad vive en el cuerpo como tensión, a menudo crónica y habitual, que dejamos de notar: mandíbulas apretadas, hombros alzados, abdomen contraído. La relajación muscular progresiva (PMR) de Edmund Jacobson enseña al cuerpo el contraste: tensamos por turnos un grupo muscular unos segundos y luego soltamos de golpe. No cura la tensión en sí, sino la sensación de diferencia: tras la tensión, la relajación se siente más viva y el músculo se suelta más profundamente que si solo le «pidiéramos» relajarse. Tras el cuerpo se calma la mente: el sistema nervioso lee el tono corporal como señal de «peligro/seguridad». La PMR es especialmente buena antes de dormir y tras un día tenso. No busques el ideal: si tensar duele o incomoda, hazlo más suave.
El temporizador avanza por los pasos automáticamente. Puedes cambiar manualmente y pausar.